junio 25, 2021

Hora de los discursos

No importa si la idea de tu mejor amiga dirigiéndote unas palabras en tu boda haya sido tu sueño desde niña o siempre hayas deseado evitar que tu padre comience a llorar a mitad de su discurso, hay que aceptar que estos son indispensables para este gran día. No importa si eliges a un grupo de amigos o solo le permites el honor a una persona, una boda nunca estará completa sin que alguien dirija unas palabras antes del brindis en este día tan especial.

No importa si eliges a un grupo de amigos o solo le permites el honor a una persona, una boda nunca estará completa sin que alguien dirija unas palabras antes del brindis en este día tan especial.

Una de las cosas que influye en la reacción de los invitados y su humor ante los discursos es el tiempo en el que se ubican. Si decides realizarlos en un mal momento, puede que todas las palabras que fueron escritas, memorizadas y practicadas con las mejores intenciones puedan llegar a convertirse en una tortura muy aburrida. 

Si estás haciendo el itinerario de tu boda y no sabes dónde colocar el espacio para que tus seres queridos puedan dedicarles sus mejores deseos, sigue leyendo esta entrada del blog. A continuación te dejaré una lista de opciones para que acomodes este gran momento en la línea del tiempo de tu boda.  

Al inicio

Una de las opciones a considerar es incorporar los discursos al inicio de la celebración, tan pronto como todos los invitados hayan llegado y tomados sus lugares. Puedes agendaros 30 minutos después de la hora a la que inicia la recepción, después de su gran entrada como recién casados, pero antes de su primer baile. Las ventajas de esta opción es que la atención de tus invitados estará fresca, por lo que el ambiente será muy agradable y receptivo. Además, las personas designadas a dar su discurso podrán disfrutar del resto de la fiesta sin estrés y libres de la preocupación. También, los discursos que se den podrán definir el ambiente de la noche, por lo que esta es una gran opción para añadirle ese toque sentimental a la noche.

Durante la comida

Esta opción es buen recurso pues no estarás ocupando tiempo extra, sino que mantendrás las bocas, ojos y oídos de tus invitados ocupados al mismo tiempo. Si optas por esta opción debes de coordinar perfectamente los tiempos de la comida y de los discursos. Puedes sentar a todas las personas que hayas elegido para hablar en la misma mesa y pedirle al servicio que les sirva primero, así los oradores podrán comer con tranquilidad y disfrutar de la comida caliente. 

Esta es una gran opción puesto que los discursos se estarán realizando aun temprano, durante las primeras horas de la celebración. Puede optar por servir las entradas y hacer los discursos en el intermedio o esperar hasta el plato fuerte, pues es la comida que ocupa más tiempo dentro del menú. Así evitarás que los meseros y la gente de cocina se cruce mientras tus invitados están disfrutando de las anécdotas que cuenta tu mejor amiga o tu papá sobre la primera vez que conocieron a tu ahora esposo.

Antes del baile 

Esta es otra buena opción, pues permitirá que tus invitados tengan tiempo para procesar la comida antes de que se abra la pista de baile. Hacer los discursos en este momento te evitará interrupciones puesto que los meseros ya habrán terminado su labor. También puedes partir el pastel una vez que se terminen los discursos para que tus invitados cierren con broche de oro el agradable sabor de las palabras con el postre.

Durante el brindis 

Puede que ya hayas elegido a la persona que quieres que haga el brindis en tu boda, pues una vez que este momento termine, puedes continuar esa misma vibra colocando los discursos justo después de este momento. Con esto lograrás mantener la atención de todos tus invitados y harás del brindis un momento más ameno.